Tener una rutina de limpieza facial diaria es fundamental para la salud de nuestro rostro, y es que esta permite que la dermis “respire” y los poros no queden obstruidos. 

 

En pocas palabras la limpieza del cutis sirve para:

  • Regular la secreción de grasa
  • Eliminar las células muertas
  • Evitar la aparición de granos no deseados
  • Eliminar residuos que puedan permanecer
  • Lucir una piel radiante ¡Sin maquillaje!
  • Combatir el envejecimiento prematuro del rostro

Existen varios tipos de piel en el rostro de cada persona, para realizarte algún tipo de tratamiento debes saber cuál es el tuyo:

Recuerda tener en cuenta la limpieza de tu rostro, una vez al mes realizar limpiezas profundas. Limpiezas superficiales 2 o 3 veces por semana y si te maquillas usar productos desmaquillantes todos los días.

Tipos de mascarillas

 

  • Cosméticas:
    En el mercado existen millones de marcas y tipos diferentes de productos para el cuidado de nuestro cutis, algunas veces puede ser abrumador escoger uno en específico.
    Según el resultado que esperas escoger y tu tipo de piel la variedad va desde mascarillas de arcilla, peel off, exfoliantes y mascarillas de velo (estas son muy populares, debido a la cantidad de beneficios que ofrece).

  • Veganas:
    Asimismo, para los veganos amantes de la naturaleza existen alternativas libres de productos derivados del petróleo y libres de pruebas en animales. Lo mejor de todo es que también podemos realizar réplicas de estas mascarillas en nuestros hogares con productos caseros.

Mascarillas Naturales

Antes de cualquier procedimiento recuerda lavar correctamente tu rostro con agua tibia y jabón neutro. De esta forma quitaras impurezas y residuos.

1. Mascarilla para piel normal: Yogurt, miel y limón.

Lo bueno de este tipo de piel es que todas las mascarillas le vienen bien, ya que el rostro cuenta con sus niveles regulares de grasa, sin embargo, hay veces que puede lucir menos luminosa y fresca. Esta mascarilla servirá para hidratar tu piel y darle más vida.

Ingredientes:

1 cucharada de yogur natural

1 cucharadita de miel de abejas

Chorrito de zumo de limón

  • Mézclalo todo hasta que quede una masa compacta
  • Aplica en la cara y evita que toque tus ojos
  • Relájate con la mascarilla por unos 45 minutos
  • Sácala con agua fría

2. Mascarilla para piel grasa: clara de huevo y miel.

Además de hidratar la piel evita las infecciones y posibles granos. Lo mejor de todo es que contribuye a regular la producción excesiva de grasa.

Ingredientes:

1 clara de huevo

1 cucharada de miel (15 gramos)

  • En un recipiente coloca la clara de huevo y bate ligeramente.
  • Añade la miel y mezcla
  • Aplica en el rostro con movimientos circulares y deja actuar 15 minutos
  • Pasado ese tiempo, enjuaga con agua tibia
  • Para terminar, aplica una crema hidratante suave

3. Mascarilla para piel seca: Aguacate y Aceite Oliva.

Ingredientes:

1 aguacate

1 cucharada de aceite de oliva

  • Escoge el aguacate que ya está muy avanzado de madurez
  • Machaca el aguacate hasta que sea puré
  • Incorpora la cucharada de aceite y mézclalo
  • Aplícala al rostro, aplica por completo, pero deja los parpados y el contorno de los ojos
  • Deja que actué por 20 minutos y lava con agua fría

4. Mascarilla para piel mixta: avena, aguacate y limón.

Este tipo de rostro se caracteriza por ser más graso en la zona T y seco en las mejillas. La solución es aplicar una mascarilla que logre limpiar la suciedad de los poros mientras hidrata las áreas más secas.

Ingredientes:

Pulpa de aguacate

Zumo de medio limón

3 cucharadas de avena

  • Mezcla la pulpa de un aguacate maduro
  • Agrega el zumo de limón
  • Integra todo con las cucharadas de avena
  • Aplica en el cutis con movimientos ascendentes por 4 minutos
  • Retira con agua tibia